¿Por qué tiene que reinar el extremo..? Sí-no, hoy-nunca, sol-luna.... muerte-vida... si todo se renueva y es periódico como la flor. Nosotros mismos nacemos y morimos todos los días. Somos estraldinos.

viernes, 9 de enero de 2015

No somos


Magritte. El vestido de noche. 1954.



Cuando una persona engaña a otra 
la cuestión no es la infidelidad en sí,
-la fidelidad es con uno mismo-
la cuestión es no-cuidar, no-cuidarse



si existe una pareja, existe un respeto mutuo
no es un compromiso; es confianza:


confianza de que quien está conmigo no quiere verme mal,
confianza de que va a cuidar mi cuerpo, 
confianza de que tiene la suficiente conciencia para darse cuenta
que estar con una persona no es un rato y listo,
es la salud lo que se arriesga andando con una y con otra!!!!


las mujeres somos muy inocentes con respecto a la pareja
-las hay que no- pero la mayoría aún es inocente 
hasta metiéndose con un tipo que ya está con alguien: creemos,
siempre creemos en las palabras,
y las palabras muchas veces nos tapan los hechos


las mujeres no somos oportunidades para pasarla bien







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1 comentario:

Tano dijo...

Sería pecado mortal descuidarte.

Sería cuidarse uno mismo cuidarte.

Sería tentador arrancarte los acais para injertarlos en mis cuencas y poder ver el mundo con tu mirada.

Es innecesario ... las ondas cumplen infaliblemente su misión.

Me visitó la diosa de los amores que habitan las lagunas y me juró que los merecimientos del jazmín que aroma e inspira será bañado por la miel de la recompensa con palabras ... y con hechos.